Deprecated: Function mysql_list_tables() is deprecated in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/db/db.mysql.php on line 328

Deprecated: Function eregi() is deprecated in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/inc.lib.php on line 246

Deprecated: Function eregi() is deprecated in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/inc.lib.php on line 246

Deprecated: Function eregi() is deprecated in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/inc.lib.php on line 246

Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/db/db.mysql.php:328) in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/inc.lib.php on line 265
Nosotros, el medio » Capítulo 1: Introducción al periodismo participativo
Nosotros, el medio
Inglés | Español


Deprecated: Function eregi() is deprecated in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/lib/weblog.fns.php on line 597

Notice: Trying to get property of non-object in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/lib/weblog.fns.php on line 892

Capítulo 1: Introducción al periodismo participativo

En su libro de 1995 Ser Digital, Nicholas Negroponte predijo que en el futuro las noticias en línea darían a los lectores la habilidad para escoger solo los temas y las fuentes que les interesaran.

‘El Diario Mío’ (‘The Daily Me’), como Negroponte lo llamó, preocupó a muchos de los guardianes del periodismo tradicional.1

Permitir a un lector limitar activamente el campo de cobertura, observaron algunos, podría socavar “los principios filosóficos de los medios tradicionales”.

La visión que parecía vanguardista e inquietante hace ocho años ha llegado a ser parcialmente cierta. The Wall Street Journal, MSNBC.com, The Washington Post y CNN, por mencionar algunos, ofrecen a sus lectores cierto grado de personalización en las primeras páginas de sus sitios.

Millones de miembros de Yahoo personalizan su portal de noticias MyYahoo.com los mismos cables de agencias que los editores usan en los periódicos diarios de todo el globo. La página de noticias de Google usa un algoritmo de computador para seleccionar titulares de miles de sitios noticiosos y crea así una especie de quiosco global de noticias.

Y otros medios, desde Fox News y el Drudge Report, hasta los weblogs individuales (o cuadernos de bitácora, según traducción de algunos autores españoles), ofrecen la clase de enfoque editorializante –sesgado, parcializado- (traducción libre para este contexto de ‘opinionated slam’) de las noticias que Negroponte anticipó.

¿Pero es el futuro de las noticias en línea simplemente una extrapolación de esta tendencia –noticias a la carta–? ¿Mayor personalización significa necesariamente mayor entendimiento para una democracia?

En la visión del futurólogo y autor Watts Wacker, la pregunta no es sobre mayor personalización, sino sobre mayores perspectivas. De acuerdo con Wacker, el mundo se está moviendo más rápido del ritmo al que puede marchar la gente. Como resultado, hay menos referencias culturales comunes sobre las que se puede coincidir. Ideas, estilos, productos y costumbres aceleran su ritmo desde la periferia hasta la corriente dominante con mayor velocidad.

Para combatir la confusión, los consumidores están buscando más perspectivas, dice Wacker.2 Cuando piensan en comprar un automóvil, gastan tiempo en línea y leen por igual reseñas profesionales y aficionadas.

¿Pero qué están haciendo cuando se trata de noticias? ¿Y qué harán en el futuro?

Para entender eso, Wacker aconseja buscar hoy a personas del futuro y estudiarlas.3 ¿Cómo puede encontrar a personas del futuro? Ubique a los primeros ‘adoptadores’ –gente que está usando y se está apropiando de la tecnología en nuevas formas–.

En Corea del Sur parece que el futuro de las noticias en línea ha llegado con unos años de anticipación.

OhmyNews.com es el sitio de noticias en línea más influyente en ese país: atrae a 2 millones de personas diariamente. Lo que es inusual de OhmyNews.com es que los lectores no solo pueden escoger las noticias que desean leer, sino también escribirlas.

Con la ayuda de más de 26.000 periodistas-ciudadanos registrados, este periódico en línea colaborativo ha emergido como un desafío directo a los medios establecidos en solo cuatro años.4

A diferencia de sus competidores, OhmyNews.com ha abrazado la velocidad, la responsabilidad y la naturaleza orientada a la comunidad de la Web.

Ahora, parece, la visión del ‘El Diario Mío’ está siendo reemplazada por la idea de ‘El Diario Nuestro’.

El ascenso del ‘Nosotros, el medio’ (‘We Media’)

La venerable profesión del periodismo se encuentra en un raro momento de la historia donde, por primera vez, su hegemonía como guardián de las noticias es amenazada no solo por la tecnología y los nuevos competidores, sino, potencialmente, por la audiencia a la que sirve. Armada con herramientas de edición Web fáciles de usar, conexiones permanentes y dispositivos móviles cada vez más potentes, la audiencia en línea tiene los medios para llegar a ser un activo participante en la creación y diseminación de noticias e información. Y está haciendo eso en Internet.

• De acuerdo con el Pew Internet Project, los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 generaron el mayor tráfico a los sitios tradicionales de noticias en la historia de la Web. Muchos grandes sitios noticiosos sucumbieron ante la inmensa demanda y la gente se cambió al correo electrónico, los weblogs y los foros como conductos para la información, comentarios y acciones relacionadas con los eventos del 9/11.5 La respuesta en Internet significó el surgimiento de una nueva proliferación de “haga periodismo por sí mismo”. Todo, desde relatos de testigos y galerías de fotos hasta comentarios y narrativa personal, emergió para ayudar a la gente a detener colectivamente la confusión, la ira y el sentimiento de pérdida durante el inicio de la tragedia.

• Durante los primeros días de la guerra de Irak, Pew encontró que el 17 por ciento de los estadounidenses en línea utilizaron Internet como su principal fuente de información sobre la guerra, un nivel cinco veces más grande que aquellos que consiguieron sus noticias en línea inmediatamente después de los ataques terroristas del 11 de septiembre (3 por ciento). El reporte también observó que los weblogs estaban ganando seguidores entre un pequeño número de usuarios de Internet (4 por ciento).6

• Inmediatamente después del desastre del transbordador Columbia, organizaciones noticiosas y gubernamentales, en particular el Dallas Morning News y la Nasa, hicieron un llamado público para que la gente presentara relatos testimoniales y fotografías que pudieran dar pistas sobre las causas de la desintegración de la nave.7

• La Nota de ABCNews.com cubre las campañas de los candidatos políticos del 2004 y da a cada uno un weblog individual para hacer comentarios sobre lo que fue reportado.8 Howard Dean participó en el weblog de Larry Lessig durante una semana en julio del 2003. (Un futuro presidente de Estados Unidos podría ser escogido no solo por sus méritos, carisma, experiencia o registro de votos, sino también por la forma en que ‘bloguea’.)

• Los entrenadores de los colegios, los jugadores y los medios que cubren deportes se mantienen en constante vigilia en los numerosos sitios de foros de fanáticos, que han producido desde noticias de última hora y reportajes hasta rumores. “Usted no puede ir a ninguna parte o no hacer nada y esperar no ser visto, porque cada uno es un reportero ahora”, dice Steve Patterson, quien opera ugasport.com, un sitio web dedicado a los deportes de la Universidad de Georgia.9

• Antes de la guerra de Irak, la BBC supo que no podría desplegar suficientes fotógrafos para cubrir las marchas de millones de personas del mundo contra la guerra. Para extender su audiencia, la BBC News pidió a sus lectores que enviaran imágenes tomadas con cámaras digitales y teléfonos celulares con cámaras integradas, y publicó las mejores en su sitio Web.10

Los weblogs maduran

Como medio para noticias, Internet está madurando. Con cada acontecimiento noticioso mayor, el medio en línea evoluciona. Y aunque los sitios han llegado a ser más responsables y están mejor capacitados para manejar las crecientes demandas de lectores y espectadores, las comunidades en línea y los sitios de noticias personales y de información participan con un papel cada vez más diverso e importante que, hasta hace poco, ha operado sin significativa atención de los medios tradicionales.

Aunque hay muchas formas en que la audiencia interviene ahora en el proceso periodístico, al cual nos referiremos en este reporte, los weblogs han recibido, desde el año pasado, la mayor atención de los medios tradicionales.

Los weblogs, o blogs, como ya son comúnmente conocidos, son la forma más activa y sorprendente de esta participación. Estos sistemas de edición personal han dado paso a un fenómeno que tiene los visos de una revolución –al dar a cualquiera con el talento y la energía correctos la habilidad para ser escuchado a lo largo y ancho de la Web-.

Los weblogs son diarios en línea frecuentemente actualizados, con entradas en orden cronológico inverso y numerosos enlaces, que ofrecen registros actualizados y detallados de la vida de sus autores, de noticias o de un tema de interés. Con frecuencia llenos de comentarios editorializantes, pueden ser personalmente reveladores (como las reflexiones de un estudiante durante su vida en las aulas) o directos y objetivos (Romenesko). (Discutiremos los weblogs con mayor detalle en el capítulo 3.)

El crecimiento de los weblogs ha sido significativamente alimentado por el acceso a la banda ancha y el software de bajo o ningún costo. Estas herramientas, fáciles de usar, han hecho posibles nuevas clases de colaboración sin restricciones de tiempo o geográficas. El resultado es un avance de nuevos patrones sociales y medios de autoexpresión. Comunidades estilo blog, como Slashdot.org, han permitido a una multitud de voces participar, mientras mantienen un orden social y suministran un filtro útil en la discusión.

Los weblogs han expandido su influencia captando grandes círculos de lectores mientras atraen más audiencias objetivo. “Los blogs son de alguna manera una nueva forma de periodismo, abierto a cualquiera que pueda establecer y mantener un sitio web, y se multiplicaron el año pasado”, escribe Walter Mossberg, un columnista de tecnología de The Wall Street Journal.

“Lo bueno de ellos es que introducen voces frescas en el discurso nacional sobre varios temas y ayudan a construir comunidades de interés a través de sus colecciones de enlaces. Por ejemplo, a los bloggers (personas que mantienen los blogs) se les reconoce haber ayudado a mantener el interés de los medios tradicionales en los comentarios racistas del senador Trent Lott (republicano de Misisipi), que llevaron a su renuncia como líder de la mayoría del Senado”, agrega.11

La descripción que hace Mossberg de los weblogs como una nueva clase de periodismo podría incomodar a los periodistas establecidos y entrenados. Pero es un periodismo diferente, uno que no está confinado por las tradiciones y estándares propios de la profesión tradicional.

Estas acciones de ciudadanos que se involucran en el periodismo no están limitados a los weblogs. Pueden observarse también en grupos de noticias (newsgroups), foros, salas de ‘chat’, sistemas de edición colaborativa y aplicaciones punto a punto (‘peer-to-peer’, en inglés), como la mensajería instantánea. Mientras han surgido formas de participación a través de nuevas tecnologías, muchos se han esforzado por denominarlas.

Por defecto, el nombre usualmente se toma prestado de la tecnología que lo hace posible (por ejemplo, weblogging, foros y usenets).

La expresión que usamos –periodismo participativo– sirve para describir el contenido y la intención de la comunicación en línea, que con frecuencia ocurre en un medio social y colaborativo. Aquí está la definición de trabajo que hemos adoptado:

Periodismo participativo: es el acto de un ciudadano o grupo de ciudadanos que juegan un papel activo en el proceso de colectar, reportar, analizar y diseminar información. La intención de esta participación es suministrar la información independiente, confiable, exacta, de amplio rango y relevante que una democracia requiere.

abajo vs. de la baseEl periodismo participativo es un fenómeno emergente que se produce de la base hacia arriba y en el cual hay poca o ninguna supervisión o flujo de trabajo periodístico formal de un cuerpo administrativo. En su lugar, es el resultado de muchas conversaciones simultáneas y distribuidas que pueden florecer o atrofiarse rápidamente en la red social de la Web. (Vea figura 1.1 –De arriba hacia abajo vs. de la base hacia arriba-).

Aunque la multiplicación de los weblogs es un fenómeno reciente, la idea de introducirse en las audiencias para obtener nuevas perspectivas o convertir a los lectores en reporteros o comentaristas no lo es. Muchas organizaciones noticiosas lo han hecho durante largo tiempo con sus comunidades y en experimentar con sus lectores para convertirlos en reporteros y comentaristas. A comienzos de los años 90, los periódicos experimentaron con la idea del periodismo cívico, que buscó la participación de los lectores y las comunidades en la forma de sesiones de grupo (‘focus groups’, en inglés), encuestas y reacción a las historias noticiosas diarias. La mayoría de estos primeros proyectos se centraron en la cobertura electoral. Más tarde, los periódicos buscaron involucrar a las comunidades en deliberaciones de enorme importancia sobre temas públicos, tales como la raza, el desarrollo y el crimen.

De acuerdo con el informe de Pew Center for Civic Journalism, entre 1994 y el 2001, casi el 20 por ciento de los 1.500 periódicos diarios de Estados Unidos practicaron alguna forma de periodismo cívico. Y casi todos dijeron que ello había tenido un efecto positivo en la comunidad.12

El periodismo cívico tiene reputación de ser controversial y no todos están convencidos de sus beneficios. Aunque con él tratan de estimular activamente la participación, las organizaciones noticiosas mantienen un alto grado de control poniendo la agenda, escogiendo a los participantes y controlando la conversación. Algunos creen que el periodismo cívico es demasiado amplio, se enfoca en grandes temas, como el crimen y la política, y no se interesa en las necesidades del día a día de la audiencia.13

Sin embargo, la semilla desde la cual crece el periodismo cívico es el diálogo y la conversación, característicos también del periodismo participativo. En este, no obstante, no existe organización central noticiosa que controle el intercambio de información. La conversación es el mecanismo que transforma los roles tradicionales del periodismo y crea una ética dinámica e igualitaria de dar y recibir.

La fluidez de esta aproximación pone más énfasis en la publicación de la información que en el filtro. Las conversaciones se dan en la comunidad para que todos las vean. En contraste, las organizaciones tradicionales de noticias son establecidas para filtrar la información antes de que esta sea publicada. Puede haber colaboración entre editores y reporteros, pero los debates no son abiertos al escrutinio o a la inclusión del público.

John Seely Brown, jefe científico de Xerox Corp., profundiza sobre periodismo participativo en el libro The Elements of Journalism. “En una era en la que cualquiera puede ser reportero o comentador en la Web, usted ‘se mueve al periodismo de dos vías’. El periodista llega a ser un ‘líder de foro’ o un mediador en lugar de ser un simple profesor o conferencista. La audiencia llega a ser un ‘pro-sumidor’ (traducción libre de ‘pro-sumer), un híbrido de productor y consumidor”.14

La descripción de Seely Brown sugiere una relación simbiótica, que ya se está observando. Pero no hay evidencia de que el periodismo participativo tenga necesidad de ‘periodistas’ entrenados para ser mediadores o facilitadores. Gran cantidad de weblogs, de foros y comunidades en línea parecen funcionar efectivamente sin uno.

Esto plantea interrogantes importantes: si el periodismo participativo ha emergido sin la ayuda directa de periodistas entrenados o iniciativas de la industria periodística, ¿qué papel juegan los medios tradicionales? ¿Están estos dispuestos a ceder algún control y colaborar activamente con sus audiencias? ¿Comenzará un consumidor empoderado e informado a delinear la agenda noticiosa desde las bases? ¿Perdurarán los valores del periodismo?

El periodismo, en una encrucijada

En su libro News Values, de 1996, el ex editor del Chicago Tribune Jack Fuller dice: “El nuevo medio interactivo amenaza el statu quo y promete una excitante forma nueva de aprender sobre el mundo”. Esta frase describe apropiadamente los dos campos de la opinión relativa a la participación de la audiencia en el periodismo.15

No es solo Internet el que amenaza el statu quo del negocio de las noticias. En su libro del 2001 The Elements of the Journalism, Bill Kovach y Tim Rosenstiel presentan un argumento irrefutable que demuestra que el negocio noticioso está pasando por “un momento de transición”.

De acuerdo con los autores, cada vez que se presentó un periodo de significativo cambio social, económico y tecnológico, ocurrió una transformación en las noticias. Esto pasó entre 1830 y 1840 con el advenimiento del telégrafo; entre 1880 y 1890, con una caída de los precios del papel y una ola de inmigración; entre 1920 y 1930, con la radio y el aumento de los chismes y la cultura de la farándula, y entre 1950 y 1960, con la Guerra Fría y la televisión.

La llegada del cable, seguido por Internet y las tecnologías móviles, ha traído el más reciente revolcón en las noticias. Y, esta vez incluso, el cambio en las noticias puede ser más dramático. Kovach y Rosenstiel explican: “Por primera vez en nuestra historia, cada vez más la noticia es producida fuera del periodismo, y esta nueva organización económica es importante. Estamos enfrentando la posibilidad de que las noticias independientes sean reemplazadas por la autopromoción comercial disfrazada de noticias”.16

Kovach y Rosenstiel argumentan que la nueva tecnología, junto con la globalización y la conglomeración de medios, está causando un alejamiento de un periodismo que está conectado a la construcción de ciudadanía y que apoya una democracia saludable.

El periodismo está en un proceso de redefinición y ajustándose a las fuerzas perturbadoras que lo rodean. Así, no es una sorpresa que las discusiones sobre los foros de periodismo participativo, tales como los weblogs, se centren con frecuencia en debates defensivos sobre qué es el periodismo y quiénes pueden llamarse legítimamente periodistas.

Aunque la controversia sobre las características del buen periodismo es importante y necesaria, evita que la discusión avance hacia un análisis sobre los elementos positivos que se pueden obtener de la participación de las audiencias en las noticias. Más aún, con frecuencia el debate exacerba las diferencias primariamente en los procesos, pero se pasan por alto semejanzas obvias. Si miramos más de cerca las tareas y valores básicos del periodismo tradicional, las diferencias llegan a ser menos notorias.

Desde la perspectiva del oficio, el periodismo es visto como “la profesión de recolectar, editar y publicar noticias y artículos relacionados para periódicos, revistas, televisión o radio”.177

En términos de los valores clave del periodismo, hay mucho debate. Después de realizar extensas entrevistas con cientos de periodistas de E.U., Kovach y Rosenstiel dicen que términos tales como justicia, balance y objetividad son muy vagos para elevarlos a elementos esenciales de esta profesión. Desde su investigación, ellos extrajeron este valor: “El propósito primero del periodismo es suministrarles a los ciudadanos la información que necesitan para ser libres y gobernarse por sí mismos”.18

En el caso del sitio de noticias surcoreano mencionado, vemos que las tareas y valores básicos del periodismo tradicional están centrados en sus principios. La diferencia esencial radica en la redistribución del control –una democratización de medios–.

“Con OhmyNews, deseamos decir adiós al periodismo del siglo XX, donde la gente solo veía las cosas a través de los medios tradicionales y conservadores.19 El concepto principal es que cada ciudadano puede ser un reportero. Un reportero es el único que tiene las noticias y quien está tratando de informar a otros”, dice Oh Yeon-ho, editor y fundador de OhmyNews.com.20

El nuevo ecosistema evolucionante de medios

La diferencia más obvia entre el periodismo participativo y el periodismo tradicional está en sus estructuras y en su organización.

Los medios tradicionales son creados por entidades jerárquicas, construidas para el comercio. Su modelo de negocios y organización se concentra en la emisión y en la publicidad enfocada. Valoran el riguroso flujo de trabajo editorial, la rentabilidad y la integridad. El periodismo participativo es creado por comunidades en red que valoran la conversación, la colaboración y el igualitarismo por encima de la rentabilidad.

Clay Shirky, profesor adjunto de la Universidad de Nueva York, que ha investigado los efectos económicos y sociales de las tecnologías de Internet, ve la diferencia en esta forma: “El orden de cosas en la emisión (modelo ‘broadcast’) es ‘filtro, luego publico’. El orden en las comunidades es ‘publico, luego filtro’. Si usted va a una cena, usted no discute antes con los anfitriones los comentarios que va a hacer, con el fin de que ellos le digan cuáles son lo suficientemente buenos como para exponerlos ante el grupo. Sin embargo, esta es la forma en que trabaja la emisión cada día. Los escritores presentan sus historias anticipadamente, para ser editadas o rechazadas antes de que el público las vea. Los participantes en una comunidad, en contraste, dicen lo que tienen que decir, y lo bueno se separa de los mediocre luego de haberlo hecho”.21

Muchos periodistas tradicionales desdeñan el periodismo participativo, particularmente a los webloggers, a los que califican de interesados en sí mismos (egoístas) o aficionados sin habilidades. Inversamente, muchos webloggers miran a los medios tradicionales como arrogantes, como un club exclusivo que pone la versión de sus propios intereses y su supervivencia económica por encima de la responsabilidad social de una prensa libre.

De acuerdo con Shirky, en lo que los medios tradicionales fallan es en entender que, a pesar de la falta de habilidades de los participantes o del entrenamiento periodístico, Internet misma actúa como un mecanismo de edición, con la diferencia de que “el juicio editorial se aplica después del hecho, no anticipadamente”.22

En The Elements of the Journalism, Kovach y Rosenstiel adoptan un punto de vista similar: “Esta clase de interacción de alta tecnología es un periodismo que se parece a la conversación de nuevo, al periodismo que originalmente se hacía en las casas públicas y en los cafés hace cientos de años. Vista así, la función del periodismo no ha cambiado fundamentalmente en la era digital. Las técnicas pueden ser diferentes, pero los principios subyacentes son los mismos”.23

nuevo ecosistema de medios Lo que está emergiendo es un nuevo ecosistema de medios (ver la figura 1.2), donde las comunidades en línea discuten y amplían las historias creadas por los medios tradicionales. Estas comunidades también producen periodismo participativo, reportería local, reportería innovadora, comentarios y verificación de hechos, que los medios tradicionales aprovechan como fuentes e ideas para hacer historias.

Scott Rosemberg, editor de Salon.com, explica: “Los weblogs expanden el universo de los medios. Son una forma nativa de la Web y agregan algo nuevo a nuestra mezcla, algo valioso, algo que no podía existir antes de la Web.

“Debería ser obvio que los weblogs no son competencia para el trabajo profesional de los periodistas establecidos, sino un complemento. Si los profesionales son criticados por ser cautelosos, impersonales, corporativos y gregarios, los bloggers son lo opuesto, casi en cada aspecto: son imprudentes, íntimos, originales –y también gregarios”.24

(…) Dan Gillmor, uno de los mayores defensores del weblogging, periodista de tecnología y weblogger del San José Mercury News, describe este ecosistema como la “próxima ola del periodismo”. En un comentario en su weblog del 27 de marzo del 2002, Gillmor expone los principios que definen el actual movimiento ‘Nosotros, el medio’ (‘We media’):

• Mis lectores saben más que yo.
• Esta no es una amenaza sino una oportunidad.
• Podemos usar este principio para crear juntos algo intermedio entre un seminario y una conversación, que nos eduque a todos.
• La tecnología de la interactividad y las comunicaciones –en la forma de correo electrónico, weblogs, tableros de mensajes, sitios web y más– hacen que esto pase.25

En el próximo capítulo, El contexto cultural: detrás de la explosión de medios participativos, exploramos las razones que explican las fuerzas sociales que están dando nueva forma a la relación del público con los medios.

Notas de pie de página
1. Nicholas Negroponte, Being Digital (Vintage Books, 1996). Also referenced in "The Promise of the Daily Me," by J.D. Lasica, Online Journalism Review, April 4, 2002.
2. Watts Wacker speech at New Directions for News conference. "The News Business in Transition: Forces Shaping the Future," Austin, Texas, Oct. 31, 2002. For more, read Wacker’s book The Deviant's Advantage (New York: Crown Business, 2002).
3. Watts Wacker, The Deviant's Advantage (Crown Publishing, 2002).
4. Leander Kahney, "Citizen Reporters Make the News," Wired News, May 17, 2003.
5. Pew Internet & American Life Project, One year later: September 11 and the Internet (Sept. 5, 2002).
6. Pew Internet & American Life Project, The Internet and the Iraq war: How online Americans have used the Internet to learn war news, understand events, and promote their views (April 1, 2003).
7. John Schwartz, "3,000 Amateurs Offer NASA Photos of Columbia’s Demise," The New York Times, April 19, 2003.
Also see: "Tragedy Over Texas," The Dallas Morning News Web site, Dallasnews.com.
8. ABCNews.com, The Note: Direct From the Campaigns.
9. Tim Layden, "Caught in the Net," Sports Illustrated, May 19, 2003, p. 46.
10. Steve Outing, "Photo Phones Portend Visual Revolution" from his EditorandPublisher.com column, Stop The Presses, March 12, 2003. Also see BBC News anti-war protest photo gallery.
11. Walter Mossberg, "Mossberg's Mailbox," Wall Street Journal, March 13, 2003.
12. Pew Center for Civic Journalism, Community Impact, Journalism Shifts Cited in New Civic Journalism Study, Nov. 4, 2002.
13. Pew Center for Civic Journalism.
14. Bill Kovach and Tom Rosenstiel, The Elements of Journalism: What Newspeople Should Know and the Public Should Expect (Three Rivers Press, 2001), 24.
15. Jack Fuller, News Values: Ideas for an Information Age (University of Chicago Press, 1997), 231.
16. Kovach, et al. Pg. 13.
17. Encarta World English Dictionary, North American Edition, Microsoft Corporation, 2003.
18. Kovach, et al. Pg. 17.
19. Kahney.
20. Dan Gillmor, "A new brand of journalism is taking root in South Korea," The San Jose Mercury News, May 18, 2003. Business Section.
21. Clay Shirky, "The Music Business and the Big Flip," first published Jan. 21, 2003, on the Networks, Economics, and Culture mailing list.
22. Clay Shirky, "Broadcast Institutions, Community Values," first published Sept. 9, 2002, on the Networks, Economics, and Culture mailing list.
23. Kovach, et al. Pg. 24.
24. Scott Rosenberg, "Much Ado About Blogging," Salon.com, May 10, 2002.
25. Dan Gillmor, "Journalistic Pivot Points" in his weblog eJournal on SiliconValley.com, March 27, 2002.

Publicado el Jan 24, 05 | 9:16 pm EST | Volver arriba
Comentarios (10) | Envíe a un amigo | Imprimir