Deprecated: Function mysql_list_tables() is deprecated in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/db/db.mysql.php on line 328

Deprecated: Function eregi() is deprecated in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/inc.lib.php on line 246

Deprecated: Function eregi() is deprecated in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/inc.lib.php on line 246

Deprecated: Function eregi() is deprecated in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/inc.lib.php on line 246

Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/db/db.mysql.php:328) in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/inc.lib.php on line 265
Nosotros, el medio » Capítulo 4: Las reglas de la participación
Nosotros, el medio
Inglés | Español


Deprecated: Function eregi() is deprecated in /nfs/c02/h07/mnt/28080/domains/hypergene.net/html/wemedia/pmMedia21x/lib/weblog.fns.php on line 597

Capítulo 4: Las reglas de la participación

La abundancia y proliferación de comunidades virtuales y ambientes de colaboración brindan la oportunidad para que cualquier persona juegue casi cualquier papel en el proceso periodístico.

Como discutimos en el último capítulo, la audiencia ha tomado los papeles de editorial, emisor de radio o televisión, editor, creador de contenido (escritor, fotógrafo, videógrafo, caricaturista), comentarista, documentador, administrador del conocimiento (bibliotecario), periodista y anunciante (comprador y vendedor).

Para que las organizaciones y negocios de medios entiendan cómo involucrar a su audiencia empoderada, debemos considerar qué motiva a esta a tomar sus nuevos roles y qué clase de reglas producen la participación más fructífera. Finalmente, miraremos los sistemas de reputación y el balance de confianza que han sido afectados entre compradores y vendedores o creadores de contenido y sus pares en línea.

Por qué participamos

A través de estas comunidades electrónicas emergentes, la Web ha permitido a sus usuarios crear, incrementar o renovar su capital social. Estas comunidades no son solo terreno de intercambio para la información sino una poderosa extensión de nuestras redes sociales. Y como en cualquier sistema social, buscar nuestras motivaciones nos ayuda a entender y confiar en el sistema así como a encontrar nuestro lugar en él.

La Jerarquía de Necesidades fue la creación de Abraham Maslow, uno de los padres fundadores de la psicología humanística. Él creía que las personas estaban motivadas por la urgencia de satisfacer necesidades que iban desde la supervivencia básica hasta la autosatisfacción, y que no satisfacían las necesidades de alto nivel hasta que las de bajo nivel lo estaban.

imageEn su libro Community Building on the Web, el experto en comunidades en línea Amy Jo Kim trazó un mapa de las necesidades del mundo real de Maslow para las comunidades en línea equivalentes. Visto en este contexto, podemos asumir que la gente está motivada para participar a fin de alcanzar un sentido de pertenencia al grupo; para construir autoestima a través de contribuciones y para cosechar reconocimiento por contribuir; y desarrollar nuevas habilidades y oportunidades para la construcción de amor propio (ego) y autorrealización.1

A través de nuestras entrevistas e investigación sobre periodismo participativo, hemos compilado una serie de razones por las cuales los miembros de las audiencias están llegando a ser participantes. Al leer esta lista, considere que un individuo puede estar motivado por múltiples razones.

Para ganar estatus o construir reputación en una comunidad.
El reconocimiento social es uno de los más grandes motivadores, ya que embriaga a los participantes con gratificación y aprobación instantánea.

Esta motivación ego-conducida para aumentar el capital social es mejor capturada por sitios Web de consejos y de reseñas, que se volvieron tan frecuentes desde finales de los 90, y que hicieron posible que cualquiera mostrara su experiencia y recomendaciones sobre casi cualquier tema imaginable.

"Gente con pericia contribuyó con respuestas, aportes exquisitos, ensayos, páginas de código de software y sabiduría de asombrosa variedad. Unos pocos contribuyentes ganaron la clase de moneda que los bancos aceptan. La mayoría contribuyó por el reconocimiento social que viene con ser un revisor bien ranqueado. Los ‘administradores de reputación’ que permitieron a los usuarios y otros recomendadores calificarse entre sí hicieron posible mercados de opinión que comerciaban casi enteramente en ego gratificación”, escribe Howard Rheingold en Smart Mobs.2

Para algunos, la superficie ego-conducida de esta motivación es más práctica en su interior: gente que desea establecerse a sí misma como autoridad en un tema. Por ejemplo, una de las razones primarias por las que las personas escriben un blog es que aspiran llegar a ser “legítimos” escritores en los medios tradicionales. El weblog llega a ser un lugar para afinar su oficio y demostrar sus habilidades.3

En general, esto es visto como un beneficio para el individuo. Los propietarios de pequeños negocios, consultores y escritores en ciernes pueden ganar rápidamente una audiencia y construir una reputación positiva que puede convertirse en oportunidades de negocios en el mundo real. Pero las organizaciones pueden beneficiarse también porque la reputación individual puede ser transferida hasta cierto punto. Por ejemplo, si un reportero comienza a ganar una audiencia involucrada a través de un weblog, ese bien y confianza puede ser transferido a la organización en la que él o ella trabajan.

Estas nuevas formas también permiten a la gente que no ha tenido una voz –por barreras educacionales, económicas, sociales o culturales– entrar al diálogo por la construcción de una reputación personal. Las comunidades en línea también empoderan a aquellos con impedimentos físicos o emocionales para florecer en un espacio virtual.4

Para crear conexiones con otras personas que tienen intereses similares en línea y fuera de ella.
Un reclamo muy frecuente es el de que la mayoría de los miles de millones de páginas Web en Internet hoy son basura (junk, en inglés). El problema con esta crítica es que el trigo –el 2 por ciento relevante- es diferente para cada persona. Lo que muchos descartan como "basura" (junk) es hecho por ‘junkies’ – personas que son fanáticas o apasionadas por un tema-.

La gente desea alimentar sus obsesiones y compartirlas con individuos de mente parecida. Esto es lo que alimenta, en gran parte, muchas conexiones sociales en Internet. Ya sea una página de fanáticos del pianista y vocalista de jazz de los años 50 y 60 Buddy Greco, o una base de datos de planos aerodinámicos usados en el diseño de alas de aviones, la gente está usando las comunidades en línea para compartir pasiones, creencias, aficiones y estilos de vida.

Stuart Golgoff, de la Oficina de Aprendizaje Distribuido (Office of Distributed Learning) de la Universidad de Arizona, dice que "aunque las salas de chat, los grupos de noticias, los foros y los tableros de mensajes continúan jugando un papel en la comunicación mediada por computador, la Web ha asumido un lugar prominente en forjar relaciones entre las personas con intereses comunes".5

De acuerdo con un estudio del Pew Internet & American Life Project, cerca de 45 millones de participantes en comunidades en línea dicen que Internet “los ha ayudado a conectarse con grupos o personas que comparten sus intereses". La participación en una comunidad en línea, dice el estudio, los ha ayudado a conocer gente que de otra forma no hubieran encontrado.6

El mismo estudio Pew reveló que esas relaciones virtuales son transferidas a la interacción en el mundo real. "Además de ayudar a los usuarios a participar en comunidades de interés que con frecuencia no tienen límites geográficos, Internet es una herramienta para aquellos que están involucrados con grupos locales, particularmente grupos de iglesia (28 millones). Los usuarios de Internet han empleado la red para contactar o conseguir información sobre grupos locales".

El sociólogo Barry Wellman argumenta que mucho del nuevo capital social está siendo formado a través de la "glocalización" — la capacidad de Internet para expandir los mundos sociales de los usuarios hacia gente muy distante y simultáneamente conectarlos más profundamente al lugar donde viven. De acuerdo con el estudio Pew, la "glocalización" está generalizada. "Internet ayuda a muchas personas a encontrar otros con quien compartir sus intereses no importa cuán distantes estén, y eso los ayuda a incrementar su contacto con grupos y personas que ya conocían y a sentirse más conectados con ellos".

Sentido y entendimiento.
Enfrentados con un abrumador flujo de información de un masivo número de fuentes, la gente está yendo cada vez más a las comunidades en línea para aprender a darle sentido a las cosas. Además, la proliferación de contenido corporativo en los medios y los mecanismos sofisticados que utilizan las fuentes (como políticos y empresarios) para 'sesgarlos' dejan con frecuencia a su audiencia masiva buscando sentido a las noticias y preguntándose en qué información pueden confiar

Somos testigos del creciente número de expertos en las noticias de TV tratando de explicar las fluctuaciones del mercado, las maniobras políticas y los avances médicos. Pero eso no complace completamente a la audiencia, escriben Bill Kovach y Tom Rosenstiel en su libro The Elements of Journalism, porque "un periodismo que se enfoca en la élite experta — los intereses especiales — puede ser en parte responsable de la desilusión pública. Tal prensa no refleja el mundo como la mayoría de la gente los vive y experimenta.

Los weblogs, foros, usenets y otras formas sociales en línea han llegado a ser fuentes inagotables en tiempo real de sentido sobre casi cualquier tema. También funcionan como archivos de perspectiva.

De acuerdo con un estudio de Pew Internet & American Life Project, "el empuje de las comunidades en línea en el periodo subsiguiente a los ataques del 11 de septiembre muestra cómo los estadounidenses las han integrado a sus vidas. En los días siguientes a los ataques, el 33 por ciento de los usuarios estadounidenses de Internet leyeron o publicaron material en salas de chat, tableros de mensajes, u otros foros en línea. Aunque las primeras publicaciones reflejaron la indignación de los eventos, las discusiones en línea pronto migraron a los lamentos, discusiones y debates sobre cómo responder, y solicitudes de información sobre los sospechosos y quienes los patrocinaron".7

Para informar y ser informado.
Los participantes en los foros de discusión, weblogs y comunidades de publicación colaborativa también juegan un papel de editores de ‘medios ligeros’, que suministran sin mayor costo noticias, información, y consejos que normalmente no se encuentran en los medios tradicionales.

Cada cual en Internet es un experto potencial en algún tema —desde empaques de dulces antiguos hasta técnicas de fotografía digital o agujeros causados por gusanos — y esas formas participativas son excelentes lugares para encontrar no solo información rara y oscura, sino comentarios que podrían ser muy controversiales para los medios tradicionales.

Los editores de ‘medios ligeros’ son mucho más ágiles y alimentarán alegremente nuevos nichos que son muy obscuros para que los medios tradicionales los noten y muy flacos para que los vean como mina de rentabilidad”, dice Henry Copeland, fundador de la consultora en temas Web Pressflex y autor del weblog Blogads. Y dado que son pequeños y ágiles, los ‘medios ligeros’ pueden ayudar a descubrir e inventar ‘La próxima Cosa Grande’ (Next Big Thing) más fácilmente que sus pares grandes que están ocupados buscando grandes ingresos de grandes servicios.8

La red social creada por Internet esparce viralmente información de manera muy rápida entre sus participantes. Esto puede obedecer a que las formas participativas atraen “expertos” y “conectores”. Estos tipos de individuos, a quien Malcolm Gladwell identificó en su libro The Tipping Point, son cruciales para esparcir información, en línea y fuera de ella. 9

Los expertos son ‘corredores’ de información, comparten y comercian lo que saben. Son agresivos recolectores de información pero están socialmente motivados para compartirla también. Los conectores son personas que conocen a muchas otras en diversas posiciones. Tienen sus pies en muchos mundos diferentes y están socialmente motivados para reunirlos.

Las formas participativas ofrecen un excelente canal para que los expertos satisfagan su necesidad de compartir y adquirir información y permite a los conectores ayudar a quienes buscan información a que encuentren a los expertos. (También les da la oportunidad para posicionarse como autoridades en un tema.)10

En el prólogo del libro de Seth Godin sobre mercadeo, Unleashing the Ideavirus, Gladwell explica el poder potencial de lo que está pasando en las formas participativas: "(Las) ideas más exitosas son aquellas que se esparcen y crecen por la relación del cliente con otros clientes — no la del los vendedores a los clientes". Más adelante en el libro, Godin agrega: "El futuro pertenece a los vendedores que establecen una base y un proceso donde gente interesada puede mercadear con otra. Encienda las redes de consumidores y luego salga del camino y déjelos hablar".11

Para entretener y ser entretenido.
Cualquier cosa bastará como entretenimiento, mientras pueda servir como una distracción del trabajo del día a día. Para conseguir que la gente pague por diversión, esta debe ser usualmente persuasiva o “entretenida”. Y aparentemente no hay límites para lo que pagaremos por diversión.

Pero, como se sabe en el negocio del entretenimiento, la diversión puede ser una de las experiencias más difíciles de satisfacer. Lo que parece encontrar eco en una audiencia multitudinaria en un mes cae en relativa obscuridad al siguiente. Factores tales como novedad, tendencia y posición cultural pesan en el éxito del entretenimiento. El resultado es un gran blanco difícil de acertar.12

De acuerdo con los autores de The Cluetrain Manifesto, la Web no es un vehículo natural para el entretenimiento empacado. “A diferencia de la conformidad inflexible impuesta por la televisión, la publicidad y la propaganda corporativa, la Red ha dado una nueva legitimidad — y libertad —para actuar. Muchos de los que han sido atraídos a este mundo se encuentran a sí mismos explorando una libertad nunca antes imaginada: para satisfacer su curiosidad, para debatir, para estar en desacuerdo, para reírse de sí mismos, para comparar visiones, para aprender, para crear nuevo arte, nuevo conocimiento".13

La participación en línea es simplemente divertida —, ya sea una posición política por parte de un weblogger profundamente comprometido, un foro de discusión casual, o la reseña de un álbum musical publicada en Amazon. Como anota el futurólogo Paul Saffo, "En últimas, mucho de lo que pasa por las comunicaciones actualmente tiene un alto componente de entretenimiento. El más poderoso híbrido de participación y entretenimiento es el ‘particitrenimiento’ ('particitainment', en inglés) — comunicaciones de entretenimiento que nos conectan con algún gran propósito o empresa."14

Para crear.
Aquellos que participan en línea usualmente crean contenido para informar y entretener a otros. Pero crear también construye autoestima y, desde el punto de vista de Maslow, es un acto de autorrealización. Derivamos satisfacción del acto de la creación.

"El cinco por ciento de la población (probablemente incluso menos) puede crear. Los otros ven, escuchan, leen, consumen. Creo que uno de los destinos de la tecnología digital es hacer posible que el otro 95 por ciento exprese su creatividad de alguna manera. Esa es la vista Gestalt (una escuela psicológica)", dice Marc Canter, uno de los fundadores de Macromedia y ahora gerente y fundador de Broadband Mechanics.

"Cámaras digitales, narrativa, creación de cosas a partir de contenido existente, anotaciones, reseñas, conversaciones, tópicos enlazados juntos — son todas formas de creatividad", dice Canter. "(El Weblogging está) en el núcleo de la creatividad — expresar sus sentimientos, opiniones y mostrar a cualquiera lo que usted cree que es importante".15

Los medios tradicionales tienden a subestimar el valor del periodismo de participación, al sostener que los comentarios, reseñas y contenidos creados por “aficionados” proveen poco valor para sus audiencias masivas. De esta forma, están perdiendo el valor psicológico inherente al proceso creativo del individuo.

Para la mayor parte, nuestra lista contiene motivaciones que son positivas o bastante benignas. Una ética igualitaria/para el bien común tiende a permear la mayoría de estas formas. Sin embargo, cualquiera que ha participado en comunidades en línea sabe que no todos los participantes juegan limpiamente. La gente abusa de estas formas haciendo travesuras, manipulando las reglas, esparciendo falsa información y rumores, involucrándose en disputas ardorosas — sin duda, casi cualquier daño imaginable— y los resultados pueden ser serios.

De acuerdo con un artículo de CNET de 1996, "varias acciones han visto ascensos meteóricos, o dramáticas caídas, en su valoración por información publicada por grupos de noticias de Internet y servicios en línea. La Comisión de Valores de E.U. (Securities and Exchange Comisión) y otras agencias federales regulatorias están preocupadas de que gente inescrupulosa dentro de las organizaciones o promotores de acciones puedan diseminar información falsa o engañosa para manipular los precios de las acciones."16

Las agencias regulatorias han vigilado las publicaciones en Internet orientadas a manipular los precios de las acciones, pero deben hacerlo con cuidado para no infringir la libertad de expresión. El conflicto es un componente clave de cualquier ambiente social, desde una fiesta hasta una sala de chat, así que hemos aprendido a desarrollar reglas diseñadas a guiar la experiencia en una dirección positiva.

"La interacción social crea tensión entre los individuos y el grupo”, explica Clay Shirky, un consultor y profesor que escribe frecuentemente sobre los efectos sociales y económicos de las tecnologías de Internet.

"Esto es cierto para toda interacción social, no solo en línea. Cualquier sistema que soporte grupos maneja esta tensión mediante la promulgación de una simple constitución — un conjunto de reglas que gobiernan la relación entre los individuos y los grupos. Estas constituciones usualmente trabajan animando o requiriendo varias clases de interacción, y desanimando o prohibiendo otras".17

Reglas que gobiernan la participación

En los modelos de emisión masiva, las reglas de participación son estrictas y limitadas. La organización de los medios tiene control supremo como intermediario informado de las noticias y solo permite que la audiencia participe a través de medios limitados, por ejemplo, enviando cartas al editor o llamadas a un talk show. Los medios tradicionales están cómodos con este nivel de participación porque es relativamente fácil autenticar la credibilidad de aquellos participantes aunque ocurren travesuras ocasionales.

Dado que no todo el periodismo participativo es colaborativo, los ‘Nosotros, el medio’ (‘We media’) pueden seguir el mismo modelo de los de emisión masiva. Por ejemplo, en un sitio de recomendaciones de producto las reseñas son enviadas por la audiencia, autenticadas por los editores y emitidas luego a una audiencia masiva. De igual manera, muchos webloggers tienen poca interacción o discusión abierta con su audiencia. Son simplemente medios del modelo push (emisión en la que no participa la voluntad del usuario).

Pero las formas colaborativas de periodismo participativo — foros, grupos de noticias, salas de chat, weblogs grupales y sistemas de edición/publicación — son más complejas porque deben balancear la tensión entre el grupo y el individuo. Incluso más desafiantes son los grupos formados dinámicamente que se juntan brevemente para alcanzar metas a través de dispositivos móviles conectados a Internet (llamadas "muchedumbres inteligentes” –“smart mobs”-por Rheingold).

En las últimas décadas, Internet ha llegado a ser altamente exitosa en dar voz al consumidor, pero el autor Stephen Johnson dice: "... sistemas como Slashdot nos obligan a aceptar una proposición más radical. Para entender cómo trabajan estas experiencias de nuevos medios, usted tiene que analizar el mensaje, el medio y las reglas. Lo que es interesante aquí no solamente es el medio, sino más bien las reglas que determinan qué se selecciona y qué no".18

Cuando hablamos sobre reglas, realmente estamos describiendo el control— el gobierno de cómo los participantes asumen roles, cómo les está permitido interactuar con otros, y la propiedad del sistema social-.

Las reglas de participación vienen de unos pocos lugares. Primero, provienen de la tecnología — reglas que están construidas en el software social que administra la comunidad o forma de participación. Estas reglas están configuradas por el anfitrión (aquel que crea el ambiente). Por ejemplo, una regla básica de la mayoría de los sistemas es que usted tiene que convertirse en miembro registrado para poder participar. El anfitrión definiría si el registro es necesario y los criterios que el registrante debería satisfacer.

Segundo, las reglas vienen de la comunidad de miembros. Pueden provenir de los moderadores — miembros de la comunidad señalados que vigilan el flujo de comunicación con base en reglas establecidas para el entorno. Por ejemplo, en las salas de chat o foros de discusión es común tener un moderador que disciplina o saca a los usuarios que se están comportando inapropiadamente.

Incluso aquellos que no han sido señalados como moderadores vigilarán la actividad del sistema. Como en cualquier situación social, los individuos trazan limites sobre lo que es apropiado y lo que no. Mientras la comunidad crece y evoluciona, los miembros reaccionan contra las reglas del anfitrión al punto que el sistema llega a ser co-poseído y operado. En este aspecto, muchos de estos ambientes son altamente democráticos en la forma en que operan.

Varias tecnologías han evolucionado en los últimos 40 años para permitirnos establecer reglas, monitorear el comportamiento y apagar las voces indeseables. Como dice el experto en comunidad Rheingold: "Ocultar la basura es la parte fácil. El verdadero logro es encontrar calidad".19

Para incrementar la proporción señal-a-ruido de las comunidades en línea, tecnologías emergentes llamadas "sistemas de reputación" están ayudando a los participantes a definir qué información es creíble, confiable y fidedigna.

Sistemas de reputación y métrica de confianza

Los modelos tradicionales de confianza entre compradores y vendedores quedaron cortos para los requerimientos de un mercado en línea, donde las transacciones anónimas cruzaron las barreras territoriales y legales así como las cadenas de valores tradicionales. Las cuantificaciones alternativas de confianza fueron desarrolladas por el comercio electrónico, llamadas "sistemas de reputación" o "métrica de confianza", para asegurar mejores evaluaciones de riesgo.

En eBay, por ejemplo, los compradores de la subasta evalúan vendedores, califican su experiencia de transacción y agregan comentarios. La clasificación acumulativa de compradores pasados crea un registro de seguimiento de confianza que los nuevos compradores consultan. Esto también trabaja en la otra dirección, pues los vendedores pueden calificar compradores, creando un sistema de reputación en círculo.

"Un sistema de reputación recolecta, distribuye, y agrega retroalimentación sobre el comportamiento pasado de los participantes", de acuerdo con un documento de un grupo de investigadores de la Universidad de Michigan. "Aunque pocos de los productores y consumidores de las calificaciones se conocen entre sí, estos sistemas ayudan a la gente a decidir en quién confiar, estimulan el comportamiento digno de confianza e impiden la participación de aquellos que no tienen las habilidades o son deshonestos”, agregan.20

Cuando se trata de intercambiar noticias e información, el desafío de los sistemas de reputación es tan complejo como el del comercio electrónico. En los modelos tradicionales de emisión, la confianza es construida de arriba hacia abajo. Las noticias y la información son recolectadas y diseminadas por profesionales entrenados que usan rigurosos métodos de verificación para asegurase de que estas son confiables y fidedignas. La institución de medios desarrolla un cierto nivel de credibilidad basada en el éxito de este proceso.

Desde la perspectiva del consumidor, es fácil confiar en una institución establecida como The Wall Street Journal o incluso MTV, ¿pero cómo aprende la audiencia a confiar en un extraño (o grupo de extraños), para evaluar la información que está(n) suministrando, y colaborar con él (ellos)?

En las formas participativas, la confianza es construida de la base hacia arriba. Un individuo anónimo entra al ambiente sin reputación y la mayoría gana la confianza de otros a través de su comportamiento y a través de la información que suministra. A través de la clasificación y calificación del contenido y de sus creadores, varias comunidades en línea exitosas han usado sistemas de reputación para ayudar a mantener la calidad de las discusiones y el contenido.

Uno de las historias exitosas mejor conocidas de sistemas de reputación es Slashdot.org21, una comunidad de discusión de tecnología en línea. Slashdot tiene tres mecanismos para crear y distribuir confianza. Primero, todos las publicaciones del sitio están vigiladas por moderadores, quienes son miembros en posición privilegiada. Segundo, los moderadores son monitoreados por meta-moderadores para asegurarse de que aquellos no ejercen demasiado control. El último ingrediente es ‘karma’, una forma para que los miembros ganen reconocimiento por contribuciones y comportamiento apropiado. "Estos tres conceptos políticos", dice Shirky, "livianos como son, permiten a Slashdot crecer sin llegar a ser no usable".22

Los sistemas de reputación ayudan a rastrear la actividad de una comunidad y usar criterios para determinar roles apropiados para los miembros, basados en su nivel de aceptación dentro de ella. Los sistemas de reputación también ayudan a los miembros a identificar a aquellos con intereses propios que están tratando de perturbar la meta de la comunidad de un mayor bienestar.
De acuerdo con los creadores de Kaitiaki.org, un sitio de comunidad en Nueva Zelanda, los sistemas de reputación "tienen el potencial para resolver los problemas de controlar el acceso mientras previenen el ‘gate-keeping’ (en este contexto, que miembros de bajo perfil asuman la función de monitorear o supervisar la comunidad) o la ‘captura’ del sitio Web por intrusos. Sirven como filtros de forma tal que a aquellos miembros más valorados de la comunidad se les da prominencia, mientras los menos valorados tienen una oportunidad para probarse a sí mismos antes de que les sea dado el ‘primer plano’ [reputación mejorada y privilegios especiales]. En esta forma, el sitio puede evitar el spam (publicidad no solicitada), discusiones abusivas y otro mal comportamiento que plague algunos sistemas de grupos de discusión".23

Otras comunidades en línea tienen sistemas de reputación que tratan de capturar la naturaleza un tanto transitiva de la confianza. El sitio de recomendación de productos Epinions usa una “red de confianza” para imitar la forma en que la gente comparte consejos de boca en boca. Su sistema de reputación está basado en la premisa "Si un amigo consistentemente le da a usted buenos consejos, probablemente usted creerá las sugerencias de esa persona en el futuro. Usted sabe cuáles preferencias comparten usted y su amigo. Si a ambos les gustan los mismos tipos de películas, es más probable que confíe en las recomendaciones de su amigo sobre qué ver”.24

Tales sistemas de filtro colaborativo, cuyo pionero es Firefly (desde que fue comprado por Microsoft) a mediados de los noventa, están llegando a ser ahora un lugar común, trayendo la idea de los sistemas de reputación a un amplio rango de sitios de contenido, que van desde consejos a los padres hasta compras de sistemas de teatros caseros.

Credibilidad distribuida

Hay otras formas para evaluar la credibilidad del contenido. Uno de los más efectivos es a través de hipervínculos. Como un sistema de reputación descentralizado y distribuido, los enlaces actúan como votos, citaciones y referencias a páginas relevantes en la Web.

El algoritmo de búsqueda PageRank de Google usa los hipervínculos como votos para establecer un método de relevancia en la red social de la web. Como explican en su sitio Web, "PageRank se apoya en la naturaleza democrática única de la web para usar su vasta estructura de enlaces como un indicador del valor individual de una página. En esencia, Google interpreta un enlace de la página A a la página B como un voto, de la página A, para la página B. Pero Google los mira más que como puro volumen de votos, o enlaces que una página recibe; también analiza la página que lanza el voto. Los votos emitidos por páginas que son importantes en sí mismas pesan más y ayudan a otras páginas a ser ‘importantes’ ."25

Los weblogs usan un sistema similar de hipervínculos como votos con algo llamado “blogrolls". Un ‘blogroll’ es una lista de enlaces a los sitios Web favoritos del autor del weblog, usualmente sitios que están relacionados con el tema del weblog. Así, si el lector decide que le gusta cierto weblog, quizás quiera chequear también su blogroll.

"El enlazamiento cruzado galopante no es un fenómeno nuevo. Es el mecanismo básico por el cual la academia ha operado por siglos", dice Joshua Allen en su weblog Better Living Through Software.

"Los investigadores juzgan el valor de la investigación publicada con base en el número de trabajos que lo citan. Las citaciones en la investigación científica forman grupos ('clusters') de enlazamiento cruzado, lo cual sugeriría reciprocidad en la citación. Grupos de personas tienden a citarse entre sí. Además de la reciprocidad, hay otras razones por las que los investigadores pueden terminar siendo atraídos a grupos de citas. Otra forma de reciprocidad es la admiración mutua. Si el doctor Wang cita al doctor Miller cinco veces, el doctor Miller comenzará a pensar que el doctor Wang tiene buen juicio".26

Credibilidad por naturaleza

Hay varias cualidades de estas nuevas experiencias participativas en línea que pueden alimentar la confianza y la credibilidad:

Egalitarian: Igualitarismo: Los sistemas de publicación colaborativos como Wiki usan reglas de edición abiertas y registro histórico de las versiones, lo cual promueve la confianza. Dado que cualquier lector de un Wiki puede agregar sus propias visiones o información a un artículo Wiki, comienza a confiar en el ambiente y en la meta colectiva del bien común.

"Asumimos que el mundo está lleno en su mayoría de gente razonable y que colectivamente pueden llegar tarde o temprano a una conclusión razonable, a pesar de los peores esfuerzos de unos pocos provocadores”, dice el creador de la Wikipedia, una enciclopedia políglota de contenido abierto.27

Intimidad: La autenticidad proviene de la naturaleza personal de las discusiones en una forma participativa. Un poderoso atractivo de los weblogs y los foros es su habilidad para capturar y compartir relatos de primera mano, tales como los de los ataques terroristas del 9/11. Golgoff, de la Universidad de Arizona, explica que "cuando la gente comparte detalles íntimos de sus vidas con un extraño virtual, reafirma que se ha establecido un contexto implícito de confianza".28

Pasión: De acuerdo con el columnista de la revista ‘Time’ James Poniewozik, el problema con los medios tradicionales hoy es un déficit de pasión. "Muchos periodistas de los grandes medios son ahora conformistas cautelosos y bien pagos, distantes de sus audiencias y más sensibles a las élites urbanas, la gente poderosa y las megacorporaciones — especialmente aquellas para las cuales trabajan".29 Los resultados, dice, son presentadores de noticias insulsos, revistas que más de cerca parecen catálogos, periodismo tímido empacado, y cobertura sobrecargada de culto a la personalidad y a la celebridad.

En la otra esquina del ecosistema de nuevos medios, el periodismo participativo en línea es alimentado por gente que sigue y discute apasionadamente sus temas favoritos. Sus weblogs y comunidades en línea, aunque quizás no son producidas tan profesionalmente, son un choque completo de estilo, voz y actitud. La pasión hace la experiencia no solo convincente y memorable sino también creíble.

"Tal vez la más grande, aunque más vaga, lección para aprender (de los weblogs), es que la gente valora las personalidades, especialmente aquellas que admiten estar equivocadas y muestran humildad y clase con los lectores... Los periódicos se han alejado del negocio de la personalidad, y es ahí donde los weblogs precisamente les están dando una paliza”, explica el editor de L.A. Examiner.com Matt Welch."30

Velocidad de comunicación: De acuerdo con el profesor Karen Stephenson de la Universidad de Harvard, un influyente teórico de las redes sociales, una forma fácil de mejorar el nivel de confianza es simplemente incrementar la velocidad con la cual la gente responde a nuestra comunicación.

Cuando las personas responden los correos electrónicos o preguntas en los foros rápidamente envían una señal de que podemos confiar en ellos porque nuestra conexión, aunque distante, es suficientemente importante para reclamar algo de su atención. Compare la experiencia de dejar un mensaje de voz con soporte tecnológico, la cual consigue una respuesta días más tarde, con una sesión en tiempo real de chat o foros de discusión usuario-a-usuario.

Entre más rápido llegue una respuesta satisfactoria, más probablemente confiemos en una persona u organización. "Los seres humanos siempre conservan un sistema de contabilidad interno de quién debe qué a quién", dice Steve Haeckel, director de estudios estratégicos del Advanced Business Institute de IBM. "El tiempo de respuesta es un indicador del grado de confiabilidad del individuo".31

Mercado libre de medios: Hay tres reglas básicas de comportamiento que están unidas directamente a la naturaleza intrínsica de Internet, de acuerdo con Doc Searls y David Weinberger: "Nadie lo posee. Todos los pueden usar. Cualquiera lo puede mejorar".32

Así mismo, prácticamente no hay barrera al periodismo participativo. Casi cualquiera puede comenzar un foro de discusión o weblog por poco o nada de dinero, o participar gratis en la mayoría de los ambientes participativos públicos. "Este es un medio que por definición anima a los lectores a establecer medios competidores. Eso es formidable y maravilloso", dice el editor Welch."33

Cuando la audiencia posee el medio y el poder para competir equitativamente en el mismo espacio, el medio y sus formas conllevan un nivel de confianza no encontrado en ningún otro medio hasta la fecha.

Desafío de confianza

Los sistemas de reputación no son, de ninguna manera, perfectos. Un problema con la reputación en línea es la carencia de portabilidad de identidades virtuales (y reputaciones) entre sistemas. Por ejemplo, si usted construye una reputación positiva de vendedor o comprador en eBay o Slashdot, esta no puede ser transferida a otro ambiente virtual (eBay ha demandado a quienes han tratado de hacerlo). Es excelente para el anfitrión de la comunidad, tal como eBay — algunos especulan que esta agregación de capital social es clave para su éxito —, pero para algunos individuos y para redes sociales es un serio problema. Crea islas de reputación, la cual se demora en conseguirse.

El tema de la propiedad de la identidad puede ser el porqué los weblogs causan tan poderoso alborto. El participante posee y controla su identidad, sin el requerimiento de ser conocido por un nombre diferente de seis caracteres (ejemplo, bluskyz7) en cada sistema.

"Dado que la persona tiene el control sobre su propio pedazo de panorama de la comunidad (con un weblog), siente una poderosa propiedad de su espacio que carece en los sitios tradicionales de comunidad", dice Derek Powazek, autor de Design for Community. "Las herramientas (de Weblogging) son excitantes porque señalan el futuro de las comunidades en línea — un futuro donde cada cual tiene una casa propia, un espacio donde tiene control, un espacio privado en una esfera de comunidad virtual cada vez más complicada."
34

Desde la perspectiva del lector, esto también agrega un nivel de credibilidad para los webloggers porque típicamente estos usan su identidad del mundo real en su espacio virtual.

Otro desafío que enfrentan los sistemas de reputación es capturar la retroalimentación. Algunas personas pueden no molestarse en suministrar retroalimentación en absoluto, pues ven poco o ningún valor en el proceso. La retroalimentación negativa es difícil de provocar, porque la gente siente temor de la retaliación que podría traer. La honestidad de la retroalimentación es cuestionable, porque, tal como en el mundo real, a veces damos cumplidos a fin de recibirlos.35

"Para complicar aun más todo esto, están los circuitos de retroalimentación creados cuando un grupo cambia su comportamiento en respuesta a cambios en el software (social)".36

A pesar de sus dificultades teóricas y prácticas, los sistemas de reputación parecen funcionar razonablemente bien, dice un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan. "Los sistemas que se basan en la participación de grandes cantidades de individuos acumulan confianza simplemente por operar efectivamente en el tiempo."37

El éxito de ‘Nosotros, el medio’ (‘We media’), hasta ahora, ha sido construido sobre la evolución de los sistemas de reputación, métrica de confianza y la política del software social. Mientras la tecnología evoluciona, facilitando mejores conexiones sociales, el papel futuro de los medios tradicionales en este nuevo ecosistema de medios se convierte en un interrogante.

¿Puede la audiencia, informada e independiente, dar noticias con significado, contexto y credibilidad más allá de la capacidades de la prensa profesional? ¿Son las compañías de medios tradicionales capaces de hacer crecer y nutrir una comunidad? ¿Estarán los reporteros y editores al acecho en las comunidades en busca de consejos y reportería de base o llegarán a ser participantes por igual en las comunidades en línea, completamente involucrados en la conversación?

En el próximo capítulo, Implicaciones de ‘Nosotros, el medio’, exploramos el impacto potencial del periodismo de participación en los medios tradicionales y sus relaciones con los anunciantes, fuentes y la audiencia.

Notas de pie de página
1. Amy Jo Kim, Community Building on the Web: Secret Strategies for Successful Online Communities, (Peachpit, 2000), 8-9.
2. Howard Rheingold, Smart Mobs: The Next Social Revolution, (Perseus Publishing, 2002), 119.
3. Author interview with John Hiler, co-founder of Xanga.com, one of the largest weblog community sites and co-founder of WebCrimson, a software consulting firm based in Manhattan (2002). Also see: "An unlikely new source of writing talent: Blogs" by Maureen Ryan, Chicago Tribune. October 8, 2003.
4. One example: Mark Siegel, who has spinal muscular atrophy, has an excellent weblog.
5. Stuart Golgoff, "Virtual Connections: Community Bonding on the Net," published on FirstMonday.org (March 2001).
6. Pew Internet & American Life Project. Online Communities: Networks that nurture long-distance relationships and local ties, Oct. 31, 2001.
7. Pew Internet & American Life Project.
8. Steven Carlson, "Henry Copeland: We are infatuated by revolutions," published on author's Web site TheDigitalEntrepreneur.com (2002).
9. Malcolm Gladwell, The Tipping Point: How Little Things Can Make a Big Difference (Little, Brown and Company, 2000), 62.
10. John Hiler goes into great detail about how Mavens and Connectors provide value in the weblogging community in his article, "The Tipping Blog: How Weblogs Can Turn an Idea into an Epidemic." He also connects the ideas of Gladwell and Godin. Published on his weblog, Microcontent News (March 12, 2002).
11. Seth Godin, Unleashing the Ideavirus (Hyperion, 2001). Full text of the book can be downloaded on IdeaVirus.com.
12. Paul Saffo, "Consumers and Interactive New Media: A Hierarchy of Desires," from the 1993 Ten-Year Forecast, Institute for the Future (c. December 1992).
13. Rick Levine, Christopher Locke, Doc Searls, David Weinberger, The Cluetrain Manifesto: The End of Business as Usual (Perseus Publishing, 2001). The book is also available online.
14. Saffo.
15. Jonathan Peterson, "A Conversation with Marc Canter," published on the author’s Corante.com weblog, Amateur Hour: the "me" in media (Feb. 17, 2003).
16. Mike Ricciuti, "SEC fears stock manipulation online," (CNET.com. June 12, 1996).
17. Clay Shirky, "Social Software and the Politics of Groups," First published March 6, 2003 on the Networks, Economics, and Culture mailing list.
18. Steven Johnson, Emergence: The Connected Lives of Ants, Brains, Cities, and Software (Scribner, 2001).
19. Howard Rheingold, Smart Mobs: The Next Social Revolution (Perseus Publishing, 2002), 119.
20. Paul Resnick, Richard Zeckhauser, Eric Friedman and Ko Kuwabara, "Reputation Systems: Facilitating Trust in Internet Interactions," (PDF) University of Michigan (October 2000).
Also see: The University of Michigan’s "Reputations Research Network" database of articles and papers about this subject.
21. A deeper explanation of Slashdot's system.
22. Clay Shirky, "Social Software and the Politics of Groups," first published March 6, 2003 on the Networks, Economics, and Culture mailing list.
23. Susan Forbes, Murray Hemi, Greg Ford, Joan Ropiha. "Web Site Design Document" describes how the Kaitiaki.org community site operates.http://www.kaitiaki.org.nz/matou/web-des.shtml
24. Epinions.com FAQ – Web of Trust.
25. "Google Technology" on Google.com.
26. Joshua Allen. From a post titled "Interlinktual" on his weblog, Better Living Through Software, Jan. 4, 2002.
27. Published on Wikipedia.org, "Wikipedia: Replies to common objections."
28. Golgoff.
29. James Poniewozik, "Don’t Blame It on Jayson Blair," (Time magazine, June 9, 2003), 90.
30. EPN World Reporter.com interview with Matt Welch, "The Welch Report – Go Publish Yourself," April 23, 2002.
31. Art Kleiner, "Karen Stephenson’s Quantum Theory of Trust," (registration required) strategy+business magazine, Fourth Quarter, 2002.
32. Doc Searls and David Weinberger, "World of Ends: What the Internet Is and How to Stop Mistaking It for Something Else," published online, March 2003.
33. EPN World Reporter.
34. Derek Powazek, Design for Community: The Art of Connecting Real People in Virtual Places (New Riders Publishing, 2001), 267.
35. Paul Resnick, Richard Zeckhauser, Eric Friedman and Ko Kuwabara, "Reputation Systems: Facilitating Trust in Internet Interactions," (PDF) University of Michigan (October 2000).
36. Clay Shirky, "Social Software and the Politics of Groups," first published March 6, 2003 on the Networks, Economics, and Culture mailing list.
37. Resnick, et al.

Publicado el Jan 24, 05 | 9:13 pm EST | Volver arriba
Comentarios (40) | Envíe a un amigo | Imprimir